14 de noviembre de 2012

UNICEF: segundo informe Observatorio de los Derechos de la Infancia y la Adolescencia en el Uruguay.

Diario "El País", MVD, UY 

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) presentó su segundo informe Observatorio de los Derechos de la Infancia y la Adolescencia en el Uruguay. El primero fue publicado en el 2004, cuando nuestra sociedad apenas emergía de la profunda crisis económica. El dado a conocer en estos días, en contraste, pinta el panorama que existe luego de varios años de prosperidad económica y de significativa expansión del gasto público.

Una conclusión clave del estudio es que, aunque se ha conseguido reducir los niveles preocupantes de pobreza que predominaron durante la crisis del año 2002, no se ha tenido el mismo éxito cuando se trata de enfrentar las tendencias de largo plazo. El estudio advierte que "al examinar la trayectoria económica y social de las últimas tres décadas, se evidencia la acumulación de notorios déficits en relación con la equidad en la distribución de las oportunidades entre los niños y adolescentes".

Una de las causas de esos déficits, son los malos resultados del sistema de la enseñanza que, explica el estudio, "muestra resultados significativamente por debajo de lo esperable para el país". Ello, porque a pesar de "la expansión de la cobertura y a la centralidad que adquirió la educación en la agenda pública y en el presupuesto en los últimos años, no se advierten cambios significativos en los resultados ni modificaciones de trayectoria relevantes dirigidas a enfrentar los graves problemas del sistema".

El sistema de enseñanza es el instrumento más justo y más eficaz para construir una sociedad con igualdad de oportunidades y con más desarrollo económico y social. La evolución de la población del Uruguay, observa el informe, se caracteriza por dos grandes tendencias. La primera es una tasa de aumento del número de habitantes muy limitada: la población total apenas aumentó de 3,1 millones en el año 1996 a 3,2 millones en 2011. La segunda es una disminución del número de habitantes jóvenes (grupo de 0 a 17 años de edad), que pasó de 949 mil en el primer año a 877 mil en el segundo.

Las consecuencias del persistente envejecimiento de la población del Uruguay son muy importantes. Entre muchas otras incluyen, sostiene el informe, "el desafío de repensar, entre otras áreas de política pública, el sistema de protección social y, más específicamente, el sistema de seguridad social".

Pero, como si lo anterior no fuera lo suficientemente grave, las falencias del sistema de la enseñanza pública -que termina arrastrando consigo a la enseñanza privada- traen como consecuencia que sean desperdiciados los talentos, entusiasmo y capacidades de ese número cada vez más pequeño de jóvenes. Unicef observa que "una sociedad en la que paulatinamente disminuye la natalidad y decrece la población infantil-adolescente no puede permitirse desperdiciar las capacidades y potenciales talentos de esas nuevas generaciones". Cierto, pero eso es exactamente lo que hemos estado haciendo por décadas.


Opino:

Es triste y doloroso corroborar a través de una fuente irreprochable la situación educativa del país. Hemos hipotecado (y seguimos haciéndolo) el futuro de nuestros jóvenes en lo que la Directora Bianchi calificó una vez como la "década perdida" (2000-2010).

Tenemos hoy el presupuesto más alto en la historia del país para el sector educativo, pero los corporativismos y la presión sindical siguen complicando y retrasando los cambios necesarios.

No soy pesimista, pero la actual situación me deja muchas dudas y preocupaciones...


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