Bitácora de vagabundeos, hallazgos, reflexiones y opiniones sobre las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación). Aportes para los docentes y aquellos que sueñan con serlo... "Todos tenemos la esperanza de que el mundo pueda ser un lugar mejor donde vivir y la tecnología puede colaborar para que ello suceda" - Tim Berners Lee, 2004 -
16 de abril de 2011
La crisis de la juventud "NI-NI"
1 de noviembre de 2009
El futuro de la lengua
La Real Academia Española (RAE), fundada en 1713 y que desde entonces regula la lengua española, está considerando seriamente eliminar antes de fin de año los acentos de las palabras "este", "ese", "aquel" y "solo". En este momento, esas palabras llevan acento cuando se les emplea en ciertos casos y no en otros, lo cual es un verdadero dolor de cabeza para muchos de nosotros.
En una entrevista realizada en la señorial sede de la RAE, donde cada miembro de la academia tiene un perchero con su nombre para colgar su sombrero, paraguas y bastón, el director de la Academia Víctor García de la Concha me dijo que la globalización está haciendo cambiar rápidamente todos los idiomas. Las lenguas que no avancen al ritmo de la realidad posiblemente desaparecerán, agregó.
"Las palabras viajan mucho más rápido hoy, por internet, y por los viajes", dijo García de la Concha, de 75 años. "Para sobrevivir, una lengua debe ser usada por un gran número de personas, tener un idioma unitario, y estar actualizada con la tecnología".
La tendencia a simplificar la lengua española no es nueva. La Academia ya ha eliminado acentos de verbos tales como "entre" y "para" muchos años atrás. Pero ahora pretende eliminar las tildes de palabras usadas mucho más frecuentemente, cuando estos no sean indispensables para marcar la tonicidad.
Además, la Academia está a punto de publicar sus primeras reglas gramaticales comunes para todos los países hispano-parlantes, en un esfuerzo conjunto emprendido con 22 academias nacionales de la lengua.
"Se están neutralizando bastante las diferencias", dijo García de la Concha, refiriéndose al español usado en diversos países de habla hispana. "Más del 90 por ciento del léxico es común de España con América Latina".
23 de agosto de 2009
Hablando con Stiglitz (premio Nobel de economía, 2001)
"Un aspecto oculto de esta crisis es que, a pesar de ser una crisis financiera, es una crisis económica: marca un hito en la transformación de la economía global, un cambio de las ventajas comparativas``, dijo. "Para prosperar, Latinoamérica debe elevar su nivel de capacitación, su tecnología, para ser más competitiva en la economía global".
¿Por qué?, le pregunté. Porque el pastel de la economía mundial se ha reducido como consecuencia de la crisis, y habrá mayor competencia entre los países en desarrollo para vender sus productos a los mercados más ricos, afirmó.
"El pastel se ha achicado, y la gente está compitiendo ferozmente por cuotas de mercado", dijo. "Ahora estamos pasando de una economía de manufacturas a una economía de servicios, y esta crisis puede ser un parteaguas. Y eso significa que los países deben prepararse más para la globalización, y que deben tener las capacidades necesarias para competir en el mercado global``.
Refiriéndose a México, afirmó que muchos de sus problemas "se originan por no haber invertido lo suficiente en educación, en infraestructura". Y agregó: "China no tiene un acuerdo de libre comercio con Estados Unidos, pero concentró toda su energía en invertir en educación, tecnología, infraestructura, y consiguió superar ampliamente la desventaja de no tener libre acceso al mercado estadounidense".
Mi opinión: tras la entrevista, me quedé con la impresión de que Chávez, Kirchner y otros presidentes populistas sacan de contexto a Stiglitz cuando lo pintan como un paladín de la antiglobalización. A juzgar por lo que Stiglitz me dijo, no es nada de eso.
Sabe que la pobreza del mundo se redujo del 40 a 19 por ciento de la población del planeta en el transcurso de las últimas dos décadas, desde que China, India y otros países se insertaron en la economía global. Ojalá que Stiglitz enfatice más este último punto cuando hable ante sus admiradores globafóbicos: posiblemente el premio Nobel dé por sentado que ellos también lo saben, pero en muchos casos no es así...
