10 de septiembre de 2010

Cómo será el mundo de los bebés que nacen hoy

F. TORREALBA | EL MERCURIO-GDA 
 
La escasez de agua será un desafío que seguramente se resolverá con plantas de tratamiento para reciclar el vital elemento una y otra vez. En las paredes de las casas habrá pantallas táctiles que servirán para controlar la temperatura, la luminosidad y los colores. La comunicación será a través de la voz y de imágenes tridimensionales realistas. Respecto a las enfermedades, la obesidad será el gran mal a combatir. La hipertensión arterial, la diabetes de adulto, el infarto de corazón y cáncer de estómago seguirán presentes.

La comida ya no será una necesidad animal. La tecnología y la ciencia proveerán de productos procesados (barras, gel, cápsulas) con todos los aportes nutricionales y de hidratación necesarios. Comer carne o verduras será todo un privilegio y una excentricidad. El mayor problema será el agua. Su escasez será un desafío a resolver y lo más seguro es que existan múltiples plantas de tratamiento para reciclar una y otra vez el vital elemento, incluso en las casas. 

No habrá trabajos informales. Labores como la de una niñera serán reemplazadas por robots o por empresas especializadas que harán lo mismo, en mucho menos tiempo.
La interfaz que hoy conocemos con los aparatos electrónicos será mucho más a escala humana. O sea, no existirán los teclados ni mouses, y habrá menos pantallas. La comunicación será por voz e imágenes tridimensionales realistas.

Las casas. Habrá con "cerebros" y diseñadas a la medida de sus dueños. Las pantallas táctiles adornarán los muros; eso sí, servirán para controlar la temperatura, la luminosidad y los colores.
En vez de televisores habrá hologramas o lentes que permitirán ver imágenes en altísima resolución. Labores poco "especializadas" como las de mozo o los call center serán hechas por robots.

Los barrios. La tendencia será a la desaparición de la casa aislada rodeada de jardín, desplazada por viviendas colectivas en densidad y altura, buscando estrategias que permitan paliar la aglomeración (parques verticales, espacio público en altura, etc).
Todos los uruguayos hablarán, además de español, inglés y probablemente chino. Varios de los paisajes naturales, especies animales y vegetales que hoy conocemos ya no existirán, por lo que el turismo en la naturaleza será más caro que hoy.
Existirán mecanismos de teletransportación que permitirán el desplazamiento individual de manera mucho más rápida. Viajar en avión a otros continentes será baratísimo.

El transporte. Se acabará la sobrepoblación del sistema público. Los vehículos utilizarán energías como la solar, eólica, eléctrica y combustibles derivados de los desechos y serán manejados por robots. Desplazarse en automóviles privados, eso sí, llegará a un punto de crisis.

Trabajo a distancia. La hiperconectividad permitirá el teletrabajo. Ello hará que la vivienda alejada, en situaciones extremas (montaña, islas, desierto), esté acondicionada y conectada a redes para permitir el intercambio fluido.

Las calles. Será un espacio tridimensional de desplazamientos entrecruzados. Como la altura de la edificación aumentará, para obtener sol los espacios comunes tenderán a ubicarse lo más arriba posible (azoteas). Los edificios se vincularán unos a otros por arriba con senderos peatonales, restaurantes y tiendas.

¿Cuánto vivirán? Los bebés que nacen hoy tienen proyectada una esperanza de vida cercana a los 79 años, siendo 82 años para la mujer y 77 para los hombres. Los adultos mayores serán los protagonistas de la sociedad; estudiarán y trabajarán aun después de jubilados.
¿De qué se enfermarán? En la medida de que las vacunas controlen las enfermedades infecciosas y se prolongue la vida, las enfermedades crónicas se manifestarán con alta frecuencia. La obesidad será el gran mal a combatir. La hipertensión arterial, la diabetes de adulto, el infarto al corazón y cáncer de estómago seguirán presentes

Emerjerán nuevas enfermedades infecciosas transmisibles por cambios de la ecología de organismos vivos. Por la alta movilidad de la población, las nuevas enfermedades infecciosas requerirán acciones globales para su combate. Males que hoy están controlados en Uruguay, como el cólera, la tuberculosis y la malaria, podrán reaparecer. El Sida contará con una vacuna eficaz contra la infección del VIH. Desde el punto de vista de la psicología, se proyecta un futuro con más depresiones y estrés.

¿Cómo se vestirán? El vestuario ya no tendrá como principal función el abrigar o la moda. La ropa será una verdadera estación tecnológica con elementos para escuchar música, leer, informarse, comunicarse a distancia y alimentarse. Al llegar a sus hogares, los uruguayos del futuro en vez de guardar sus ropas en el placard, deberán enchufarlas a alguna fuente de poder para recargar todos los artefactos, los que, ciertamente, serán mucho más pequeños que hoy. En sus cuerpos tendrán chips que, entre otras cosas, permitirán ubicarlos donde sea que estén.

1 comentario:

  1. Me parece un futuro demasiado optimista, muy de ciencia ficción. Yo no lo veo tan de color de rosa.

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